por Isa
¿Recuerdan cuando hace varios años atrás el entonces presidente Ricardo Lagos incorporó a la política nacional a la señora Juanita? Lo hizo para ejemplificar ciertas reformas y políticas estatales que se hacían más cercanas a la gente a través de la personificación en un ser de carne y hueso. Yo hoy vengo a ofrecer mi ejemplo a los candidatos para ser la nueva señora Juanita…Aquí les cuento por que.
En marzo del año 99 estaba estudiando derecho en la Católica. Como la mayoría de los estudiantes me iba y regresaba a mi casa en transporte público, lo cual en mi caso era el metro. Caminaba un par de cuadras hasta llegar a mi casa por el parque que está enclavado en Av. Américo Vespucio a la altura de la Escuela Militar. Un día luego de las clases y como a las 3 de la tarde caminaba a mi casa cuando me asaltaron. Se me acercó un tipo fingiendo estar perdido y pidiéndome direcciones para tomar una micro, tras lo cual sacó un cuchillo y lo apretó contra mis costillas. No fue un lanzazo ni un asalto rápido, tuve que aguantar casi media hora con un tipo que no sólo se llevó un poco de mi plata, mi reloj, unos aros y mi anillo de graduación que mis papás me habían regalado, sino que lo más importante, se llevó para siempre mi tranquilidad para caminar sola por la calle. En todo caso, lo más complicado fue cuando me hizo cruzar al parque, sentarnos en una banca y me dijo que íbamos a bajar a los estacionamientos de la Escuela Militar; fue en ese momento cuando de verdad tuve miedo. Finalmente no pasó nada porque una persona se sentó cerca nuestro a comer su almuerzo, nos empezó a mirar con preocupación y el asaltante se puso nervioso y se fue….Me fui llorando a mi casa y aún hoy a 10 años de esta experiencia me da un revoltijo de estómago cada vez que paso por el lugar.
Es por esta experiencia que las propuestas en materia de seguridad ciudadana y delincuencia me son especialmente sensibles. Y al parecer no soy la única pues de acuerdo a la última encuesta CEP el 54% de los chilenos cree que el gobierno debería dedicarle un mayor esfuerzo a combatir la delincuencia. Siempre que se habla de la puerta giratoria me imagino saliendo una y otra vez al asaltante que me encontré hace años en Vespucio. Me molesta profundamente que Jorge Arrate niegue la existencia de este problema que afecta a nuestra sociedad, y más aún, me enfada escuchar a Eduardo Frei hablando del tema sin hacerse cargo de las ineficientes políticas que han implementado los gobiernos de la Concertación (incluyendo un gobierno que dirigió personalmente él). Y Marco Enríquez-Ominami y su postura a medio camino entre la Concertación y la Coalición, no me da ninguna confianza, lo cual reafirmé aún más luego de buscar infructuosamente en su página web un capítulo especial dedicado a la delincuencia (solo encontré un par de párrafos en documentos generales).
Es por esto que me gustan las propuestas de Sebastián Piñera en esta materia. El candado a la puerta giratoria no parece una eterna promesa, la creación de 10.000 nuevos carabineros es una medida real y eficaz con miras a reducir la delincuencia. Además, el combate frontal al narcotráfico va como propuesta base de la seguridad ciudadana, y se hace cargo de esta forma del hecho que las drogas se han convertido en muchos casos en la causa de muchos otros delitos. Pero estas propuestas son insuficientes sin la rehabilitación y reinserción, y por ello la concesión de cárceles para que estas sean mas dignas y el programa “Vida Nueva” (creación de centros especializados para niños y jóvenes) parecen un pilar fundamental de las reformas.
A menos de 1 mes de las elecciones, quisiera que nos diéramos el tiempo de leer los programas de los candidatos y sus equipos; que fuéramos más proactivos y nos convirtiéramos todos en la señora Juanita, sintiéndonos identificados en cada una de las propuestas para poder por fin votar informados y no encandilados por los escasos cinco minutos de la franja electoral.