Por Cristobal
El Mercurio informa hoy que Pepe Auth, el Presidente del PPD, lanza en la Feria del Libro,“Pasiones y Convicciones. Autobiografía Intelectual” donde el autor nos cuenta, entre otras cosas, la interna de las negociaciones de la Concertación por las listas de concejales en las pasadas elecciones municipales de octubre de 2008. Lo que me exasperó más de lo que leí fue la forma como Auth se jacta de su muñeca política, de su capacidad de negociación y de lo acertado de su “estrategia electoral”.
En lo que viene a ser uno de los mayores auto-golazos del último tiempo -a éstas alturas el comando de Frei parece ser un experto, si no, vean el adelanto de su franja que apareció en Youtube hace unos días- Auth presenta su libro en días claves para la campaña presidencial, que ha tenido como eje central la discusión sobre la necesidad de transparentar la política, de defender los intereses de las personas y no de los partidos y de acabar con los operadores políticos que han mantenido secuestrado al Estado, convirtiéndolo en una mera agencia de empleos.
La publicación de este libro no sólo le hace mal a la campaña de Frei, si no que le hace muy bien a la de MEO, ya que reafirma que éste esta en lo cierto al demandar más y mejor competencia en la política. El fin de las negociaciones entre cuatro paredes, de espaldas al país, debe ser uno de los mensajes de MEO que más concitan el apoyo transversal de la opinión pública. Incluso el “candidato de la Isa” seguro estaría de acuerdo.
Son éstas costumbres, éstas malas prácticas de Auth y sus amigos (Escalona y Cia.), las que me han llevado a votar distinto. Auth parece haberse olvidado de quienes antes votamos por ellos. Auth y sus amigos nos vendieron y nos cambiaron por un par de concejales más, nos vendieron y nos cambiaron por dos o tres portadas en el diario, nos cambiaron por 15 minutos más en los noticiarios. Eso es lo que para ellos vale el voto de la gente que votaba por la Concertación y que hoy ya no lo hace y ve a MEO como el portavoz de los cambios necesarios que reflejen que Chile también cambió.
Para los partidos de la Concertación los votantes somos simples monedas de cambio para perpetrarse en el poder, para llenar páginas del diario y para seguir vendiéndonos sus mensajes vacíos, sin épica, sin sueños de futuro, sin visión de país.
Carlos Peña dijo hace poco que el voto de MEO era el voto de gente que estaba “hastiada” y que esa justificación en sí misma era insuficiente. Se equivoca el Rector, porque no es capaz de leer el mensaje entre líneas que envía el electorado. El aburrimiento de ciertas prácticas comunes en la política de hoy expresa desazón y molestia por la traición de los políticos con las urgencias del país. Varios estamos cansados de la política tipo “Pelao Acosta”, esa con calculadora en mano para ver si sacamos medio concejal más que el partido de al lado y les ganamos por diferencia de gol. Si por cansancio queremos un Chile mejor, bienvenido!
Muchos como yo, estamos cansados de los mismos de siempre. Vamos a votar por gente distinta, que hoy no está en las cúpulas partidistas que se reparten el país en una “pieza oscura” a la que nadie puede entrar. Está bueno ya que se acabe el turno de los que han hecho de los cargos estatales su profesión. Queremos caras nuevas, gente nueva, de excelencia, sin importar de donde vienen, que no esté presa de sus inversiones ni de sus “amigos”, gente que por mérito hace rato debiera estar pensando y construyendo Chile pero que no han sido invitados por carecer de padrinos o ser “hijos de”. Más competencia y más transparencia son las únicas vías de transformación de una política que nos mata de aburrimiento y que nos condena, a los votantes anónimos, a la marginalidad a la hora de decidir en que país queremos vivir.