Por Cristóbal
En la hora de la verdad no vale nada más que la conciencia de querer un país mejor. Votar en conciencia significa votar por quien crees que puede hacer mejor este país, tu día a día y el de tus hijos.
No pretendo aburrirlos esta vez con posteo muy largo ni enumerar las razones que me llevan a decidir a votar por Marco mañana. Solo quiero apelar a su conciencia y su sentido de comunidad. Hemos sido testigos de una ardua campaña, donde en varias ocasiones los cuatro candidatos debatieron sus ideas y plantearon sus compromisos para Chile. Con mayores o menores coincidencias en general los programas de gobierno y las ideas para mejorar Chile son similares. Queda entonces distinguir quien es la persona que quiere usted que lo represente como la voz de los chilenos, como el reflejo de nuestra sociedad. Debo recordarles que no existen candidatos perfectos, todos tienen algún defecto que nos molesta o que nos incomoda. Todos han dicho o hecho algo que no nos representa. Sin embargo hay un solo candidato que puede mirar de frente.
Marco ha enfrentado esta campaña con ideas y propuestas de futuro, proponiéndonos un Chile más inclusivo y menos clasista, marginador, excluyente, en definitiva, menos odioso. Aún habiendo marcado su vida el odio más profundo que nuestra historia ha visto, Marco ha tendido un puente entre aquellos que no provienen necesariamente de la izquierda concertacionista y aquellos identificados con el centro y con la derecha liberal. Ha logrado hacernos entender que las divisiones entre quienes votaron por el No y quienes votaron por el Si, ya no explican la complejidad de un nuevo Chile que cambió, en gran parte por el trabajo de 20 años de gobiernos Concertacionistas.
Hoy Chile es distinto, nuestra idiosincrasia ha sufrido fuertes cambios en las últimas décadas. Nos miramos, y nos miran nuestros vecinos, de manera distinta. Hoy somos concientes que cambiamos. Estamos todos de acuerdo que vamos bien, pero vamos muy lento. Nuestros sueños de desarrollo y mayor justicia social se ven hoy empantanados por culpa de unos cuantos operadores políticos que se olvidaron que trabajan para Chile y su gente y no para los jerarcas de sus partidos. Marco es el único que no responde a estas lógicas partidistas, el mismo fue victima de estos operadores. Los partidos no dejaron que un outsider (quiéranlo o no, Marco no ha tenido la carrera funcionaria que exigen los jefes partidistas para proponer candidatos) les hiciera competencia a sus designados. Pero bueno, prometí no aburrirlos.
Mañana sólo será usted y su voto dentro de la cámara secreta. Sin presiones de ningún tipo podrá decidir quien quiere que gobierne Chile en los próximos cuatro años. Yo ya decidí mi voto. Usted puede también ser parte de este verdadero cambio que quiere llevar a Chile hacia una sociedad más justa y participativa. Lo invito a sumarse sin miedo y sin odios para que juntos le digamos a Chile: Yo, Marco por ti.
Por Isa