¡Súmate al cambio!

15 01 2010

por Isa

Llevo escribiendo el inicio de esta columna casi 2 semanas. El problema es que no podía terminarla, porque me ganaba el sueño, porque sonaba el teléfono o porque simplemente me desconcentraba. Pasé por variados temas desde dirigirme a quienes se han ido de vacaciones y deciden no votar, hasta comentar y alabar la decisión de Cristóbal de votar por Sebastian Piñera.

Sin embargo, hoy sólo tengo una cosa en mi mente y es que estoy sorprendida por ciertas actitudes que se han tomado durante esta última etapa de la campaña presidencial.

¿Porqué tanto afán en votar contra la derecha? ¿Porqué las ironías y las burlas? ¿Porqué ante el apoyo entregado a Sebastián Piñera por Mario Vargas Llosa, el escritor chileno Antonio Skármeta se refirió a él con desdén como el “hermanito peruano”? ¿De donde viene esa violencia y falta de respeto? ¿Quien les ha entregado la superioridad moral de sentir que solo ellos pueden hacer bien las cosas? Todo esto me molesta y entristece a la vez.

Yo misma he criticado aquí el trabajo de la Concertación, las coimas, los robos y otros vicios, pero siempre he intentado evitar caer en descalificaciones fáciles y livianas. También estoy conciente que podemos no compartir ciertos valores, pero nunca los he atacado simplemente por ser la izquierda. Estamos en un país libre donde podemos elegir y pensar lo que queramos y lo más importante de todo es que debemos respetarnos en cada una de estas opciones y elecciones.

Pero hoy mientras me sumía en mis pensamientos negativos tuve un momento de esperanza mientras miraba el último capítulo de la franja presidencial.  Al escuchar el discurso del candidato de la Alianza me di cuenta de la gran diferencia entre él y el candidato de la Concertación: “nuestra tarea es mucho más grande y mucho más noble que ganarle a la Concertación, vamos a ganarle la batalla a la delincuencia, vamos a recuperar la capacidad de crecer y de crear trabajo para todos los chilenos”.

Y luego de esto me quedé tranquila. Ya no me importa si quieren descalificarnos, si quieren ridiculizarnos o incluso demonizarnos. La gente ya ha tomado una decisión y esa quedara demostrada el domingo. No tengo la soberbia ni la excesiva confianza de algunos para decir que ganaremos porque la verdad es que no lo sé…solo sé que quiero que ganemos y que para ello tengo la tranquilidad de votar por quien yo creo que es el mejor candidato, con el mejor programa de gobierno y con la mejor gente a su alrededor para poder llenar nuestro país de cambio, futuro y esperanza.





Hora de cambiar

12 01 2010

Por Cristóbal

Como lo anticipé hace algunas semanas he decidido mi voto. La verdad es que le debe importar a muy poca gente, sin embargo cuando nos embarcamos en este proyecto con Isa sabíamos que uno de los dos tendría que cruzar la vereda y decidir su voto y hacerlo público.

Me tocó a mí cruzar la vereda y decidir entre Frei y Piñera, todo por culpa de elegir un candidato que nunca tuvo reales chances de ganar o, lo que es peor, por que nunca tuve reales chances de elegir por mi candidato ideal. El proceso de decidir mi voto en segunda vuelta partió con la verificación de un hecho evidente, Marco no pasó a segunda vuelta. Sucesivamente vi cómo los más variados nombres del “equipo de MEO” (siempre entendí que la crítica era que Marco no tenia equipos) se sumaron a uno u otro comando. Nunca los reproché por que entiendo que todos queremos lo mejor para Chile y eso no se iba a lograr votando nulo o blanco como algunos meistas propusieron si no que decidiéndose por uno u otro candidato.

¿Cómo me decidí? Identifiqué las razones de mi voto a Marco. La principal fue su idea de gobernar con los mejores, su hastío del clasismo y el amiguismo imperante en lo últimos años de la Concertación y de la política en general, la necesidad de renovar las cúpulas de poder y por que creía que una alternancia en el poder es esencial. De más está decir que mi nula filiación política hizo las cosas mucho más dificiles, por que es necesario no sólo decir por quien vas a votar si no que además el por qué (¡!), ejercicio que los hinchas (militantes) están exceptuados de hacer.

Como podrán presumir votaré por Piñera. Lo haré con la cabeza, no con el corazón. No me siento identificado con el candidato de la Concertación ni con lo que este representa y tampoco me considero un fan de Piñera (de hecho detesto muchas cosas de su personalidad). Sin embargo, el candidato RN representa muchas de las cosas que encarnaba la candidatura de Marco. ¿Y saben que más? Quiero darle una oportunidad a la derecha para que gobierne, quiero abrir un poco la ventana y dejar que el viento fresco (ojala que ni “tan fresco”) entre a La Moneda y quiero ver en perspectiva los 20 años de Concertación que dejaron al país en la senda del desarrollo, todo esto aún a riesgo de que la derecha más conservadora gane algunas batallas que signifiquen un retroceso en los avances de los últimos años.

Chile necesita seguir creciendo pero mucho más rápido que lo hecho hasta ahora. Necesitamos darle la oportunidad a miles de jóvenes profesionales que han preferido restarse a la hora de hacer mejor este país y creo que eso es posible con Piñera. Espero que mantenga su promesa de gobernar con los mejores sin exigir carnet de militancia y que se abra una oportunidad de participación para los que tienen los méritos y las ganas de trabajar por Chile.

No pienso llamar a los indecisos a votar por Piñera por que no es santo de mi devoción (nadie en la política lo es en todo caso), pero si creo que es necesario un cambio en el equipo, que gente con nuevos bríos se haga cargo de los desafíos más importantes y urgentes del país. Al mismo tiempo me gustaría que aparezca una nueva Concertación, que logre reordenarse para jugar su rol de oposición como corresponde, en forma propositiva pero firme a la hora de denunciar cualquier irregularidad  Esta vez voy a votar por el cambio.

Isa, finalmente, me convenciste.








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