Girl Power

30 11 2009

por Isa

Hoy tengo rabia, enojo, molestia, desazón… Hoy en la noche mientras me decidía entre distintos temas para la entrada de esta semana me detuve unos minutos a escuchar los titulares de las noticias. En Teletrece se comenzaba la entrega dominical con un despacho en vivo del periodista Iván Valenzuela desde Portugal, tratando la Cumbre Iberoamericana. Me detuve un par de minutos pues me llamó la atención que estuviera haciendo el despacho sin paraguas (cuando se notaba en su terno y cara que estaba lloviendo) y justo en ese minuto lo escuche decir en una nota pregrabada lo siguiente: “Shakira llegó sobria a la cita…”. Al oír la frase me quede pegada escuchando el resto de la nota en la que se describía la cita que había tenido la cantante colombiana y representante del Movimiento Alas con Michelle Bachelet, pensé que quizás Shakira habría tenido algún episodio de embriaguez los últimos días y que había escapado mi atención en las noticias de farándula, pero no….a lo que se refería el señor periodista –y que ilustró mostrando escenas del ultimo videoclip “La Loba”- es que le llamaba la atención que Shakira haya llegado vestida con un atuendo adecuado a la ocasión. ¿Qué esperaba el señor Valenzuela? ¿Qué Shakira llegara semidesnuda o vestida exóticamente y exhibiendo los movimientos de baile árabe que tan famosa la han hecho? ¿Cree que esa habría sido la mejor forma de promover y generar discusión sobre un tema tan importante como el desarrollo infantil temprano?

Podrán calificarme de tonta grave, que la descripción del párrafo anterior no es para tanto, pero saben que….me aburre y cansa la eterna discusión de los estereotipos y la clasificación de una mujer en categorías que siempre nos quedan estrechas. Si una mujer es inteligente no puede ser bonita, si es bonita tiene que ser tonta, si le dedica mucho tiempo a su trabajo no tendrá familia, si tiene familia no tiene intereses personales, y así podría seguir con una lista interminable de preconceptos que solo intentan ponernos límites a lo que podemos llegar a ser. Quizás el quid del asunto es que tengo la suerte de tener una mamá increíble, que no encajaba con las clasificaciones pues siempre ha sido y será un ejemplo de profesional, madre, esposa y mujer pues trabajó de sol a sol durante muchos años mientras nos criaba a mí a mi hermano, con un papá que fue parte de esta crianza no como cooperador o mero ayudante sino que como par responsable junto a ella, y que ambos siempre fueron y siempre serán un ejemplo de entrega y dedicación en cada cosa que hacían.

Como nota al margen, quiero dejar en claro que no soy una feminista extrema, no creo que sea todo culpa de los hombres, esto es un problema de la sociedad, y por lo mismo me parece que la paridad no es algo que se logra a través de una ley sino que a través de un cambio profundo de mentalidad…ah, y tampoco estoy pasando por algún periodo del mes donde me encuentre más sensible (¿Cómo olvidar el famoso “le saco la sal”?), es tan sólo que el tema de la mujer siempre me ha dado vueltas en la cabeza y me llama la atención lo fácil que es caer en frases clichés y prefabricadas.

¿Y que tiene que ver esto con las elecciones? Me he dado el tiempo estos días de leer los programas de gobierno de Frei, Arrate, Enríquez- Ominami y Piñera e independientemente de la extensión o profundidad con que abarcan los temas me alegra enormemente que el tema de la mujer sea tratado en todos ellos. Más aun, siento una gran esperanza al ver que medidas como la ampliación del postnatal, el combate a la violencia intrafamiliar y la discriminación laboral sean absolutamente unánimes. Me inquietan y preocupan las propuestas de Arrate en relación con la autonomía reproductiva pues no estoy de acuerdo con el aborto. También me preocupan propuestas de Enríquez-Ominami, quien pretende incorporar la paridad como criterio de selección en el Sistema de Alta Dirección Pública pues como lo decía no creo que leyes o imposiciones de esta naturaleza nos hagan cambiar de un día para otro una mentalidad tan arraigada en nuestro subconsciente.

Y me pasó que nuevamente me gustaron las propuestas de mi candidato y su programa. Piñera propone ideas concretas para flexibilizar el trabajo de madres (administración del beneficio pre y post natal, previa autorización del médico; cambios en la cobertura de la licencia por enfermedad del niño; perfeccionamiento del cuidado de los niños ampliando los horarios de atención en salas cuna, jardines infantiles y establecimientos pre escolares), además se hace cargo de la situación que afecta a muchas mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad, proponiendo crear el programa «Comprometidos con la Vida», cuyo principal objetivo es evitar el aborto.

En fin, quizás la entrada de hoy será un poco dispersa, pero mientras escribo estas ultimas líneas recuerdo que cuando estaba en el colegio me tope una vez con versos escritos por la chilena Teresa Calderón. Sonrío hoy incluso cuando las releo porque describe varias de las categorías que hoy tanto me molestan pero que a la larga sintetizan lo que debe primar siempre: Arriba mujeres del mundo: la buena niña y la niña buena para el leseo. Las hermanitas de los pobres y amiguitas de los ricos. La chora y mosca muerta. La galla hueca y la medio pollo. La cabra lesa y la cabra chica metida a grande. La que se echa una canita al aire. La que se cayo en cana o al litro y la caida del catre. Las penelopes, mata haris y juanas de arco. La que tiene las hechas y las sopechas. La que se mete a monja o en camisa de once varas. La mina loca, la mina rica, pedazo de mina. La que no tenga ni perro que le ladre y la que tenga un bacan que la acamele. La comadre que saca los choros del canasto, los pies del plato y las castañas con la mano del gato. Las damas de blanco, azul y rojo y las de morado. Las damas juanas y las damiselas. Todas las damas y las nunca tanto. (…) Que se alcen las mujeres con valor, las pierdeteuna y las que se las ha perdido todas, la percanta que se pasa para la punta y esa que apuntan con los fusiles.





De la intolerancia a la necesidad

29 11 2009

Por Cristobal

Ya cumplimos un mes desde que comenzamos con este experimento de hacer públicos nuestro encuentros y desencuentros en esta elección presidencial con Isa. En este tiempo me he descubierto más a mi mismo, he logrado conocer una nueva faceta de mi señora pero lo más importante de todo, he descubierto nuevas aristas en mi relación con algunos de mis cercanos, amigos y conocidos con quienes he compartido durante mucho tiempo.

Debo confesar que en ocasiones la pasión me ha llevado a escribir de forma poco clara o que al menos ha sido incorrectamente leída por algunos de nuestros lectores. Es que quizás la pasión con que me leen les juega una mala pasada. Quizás ellos tienen la camiseta (mucho más) puesta por Frei o Piñera que yo con Marco (me cuesta trabajo creer en todo caso que se tiene un cien por ciento de coincidencias con cualquier candidato). Quizás no haber hecho publicas las razones de mi voto hasta ahora (por no haberme sentido identificado con un proyecto político), ha terminado sorprendiendo a algunos (los menos).

En lo particular, no me considero comunista, ni socialista ni tampoco comulgo con la UDI, quizás mis afectos podrian estar cercanos a la DC o a RN, lo que importa es que al final del día no soy militante. No he encontrado todavía un referente con el que concuerde totalmente. Soy cristiano pero me considero liberal en muchos sentidos, y en temas peliagudos como los derechos humanos, rechazo cualquier violación a ellos (sea en Cuba o en Chile) pero, al mismo tiempo,solidarizo con la pena de ambos bandos. En concreto, no me identifico con ningún partido. Básicamente esto ocurre por razones muy similares a las que llevaron a Marco a lanzar su candidatura independiente y acoger en su comando a ex miristas y a liberales de derecha (entre otros muchos). La nula posibilidad de que “tu sector” entienda que encuentras cosas buenas en tus adversarios. Es lógico entonces que me sienta representado por ese grupo de personas que pretenden convencer a Chile que uniendo lo mejor de cada uno podemos hacer un país tambien mejor.

En relacion con lo anterior, me ha impactado esta semana la intolerancia que han mostrado algunos diarios y políticos con Marco y lo que él representa, a pocos días de las elecciones. Me da rabia que el mundo sea visto por algunos como “o yo o el caos”. Tiendo a alejarme de juicios de valor absolutos, donde la visión maniquea de la vida sólo lleva a dividir fuerzas que debieran estar enfocadas en lograr el bien común. No creo, por ejemplo, que todos los militares sean culpables, no creo que todos los políticos roben, no creo que todos los empresarios exploten a sus trabajadores ni creo que todos los funcionarios públicos sean pencas. Hay de todo en todas partes. Lo grave es querer demonizar a un sector por que piensa distinto a mi, sin poder ver lo bueno en el otro, considerando las propuestas del otro malas, solo por que provienen de mi adversario político. Creo que la Concertación ha hecho muchas cosas buenas, pero también muchísimas malas (sobre todo en el último tiempo); me parece que la derecha ha colaborado poco con el gobierno pero no dudo que le importe el país y su gente. No creo que hayan buenos o malos libros, como pretende Piñera, ni creo en la lucha de clases, como pretende Arrate. No ando viendo el mal en los demás, como pretende hacerlo Frei con tanta regularidad en sus (poquísimas) alocuciones.

Resulta evidente que en pocos días, a medida que el 13 de Diciembre se acerque, quienes tanto han atacado a los votantes de Marco, destruyendo su proyecto, considerándolo inviable, acusandolo de naive, personalista y vacío, comenzarán poco a poco a hacer gestos de buena voluntad y a convocar a sus adherentes en torno al Senador DC (es cosa de leer la columna de este periodista concertacionista). Escalona por ejemplo (y puchas que he conocido varios Escalona en el último tiempo) ya casi no habla, no hay más “Marquito” o “este cabro”, se acabaron los matoneos y hoy lo que se escucha es la necesidad de provocar dentro de la Concertación el cambio que Marco promulga; y el tema ya se desbordó (algunos dirigentes PPD, PS y DC llaman a un cambio urgente, mientras figuras socialistas como Gonzalo Martner y Marcelo Diaz hacen gestos en favor de Marco). Si Marco no pasa a segunda vuelta, como dicen las encuestas, votantes como yo definiremos la elección y con ello el futuro de una Concertación sin un proyecto de futuro, sumida en una crisis profunda provocada por sus propios errores que muestra el desgaste de casi 20 años en el poder. Nosotros definiremos si queremos un Chile mejor o dejaremos que reine en este país la intolerancia. Los que hoy tanto critican nuestra decisión de votar por el verdadero cambio, poco a poco se nos irán acercando y considerarán que las ideas de Marco (alguna de ellas que no comparto) no eran tan locas, no eran tan imposibles. Súbitamente tendrán una epifanía y dirán que en realidad los jóvenes si pueden participar haciendo un país mejor desde los puestos más altos (aunque sus figuras emblemáticas consideren que aquello “contradice lo natural” !!!), que en la derecha no son tan fachos como creíamos, que en realidad hay varios funcionarios públicos que debieran irse, que la Contraloría hace rebien su pega y un largo etcétera. Para quienes votamos por Marco, será esencial recordar todas las descalificaciones que se han hecho a este proyecto, cada uno de los ataques personales y corporativos, para que a la hora de votar lo hagamos por quien mejor encarna lo que queremos para Chile, o dicho de otra manera, por el proyecto que de mejor manera podrá hacer efectivo el sueño de varios votantes marquistas de un Chile mejor, sin discriminación, meritocrata, con mayor igualdad de oportunidades, participativo y con mirada de futuro.

Dejar atrás la odiosa (y simplista) idea que el que no vota como yo lo hago no me aporta nada (el famoso “votar contra la derecha” en vez de llamar a votar por el propio proyecto, básicamente porque ya no convoca como antes), entender que en la izquierda y en la derecha hay buenas ideas y que no todo es blanco y negro, será la única forma que podamos juntos construir un Chile mejor. Ese es el verdadero equipo que importa tener a tu lado y con quienes trabajaría feliz por mejorar el pais. Estoy convencido que ni Eduardo Frei ni Sebastian Piñera pueden ofrecer un liderazgo desligado de intereses partidarios o empresariales para dirigir este Chile que cambió y que hoy quiere mirar al futuro, con los de allá y los de acá, aunque a algunos les cueste trabajo entenderlo.





I ♥ Twilight!

22 11 2009

por Isa

Hoy tengo que confesar algo… No muchas personas lo saben y hoy pretendo hacerlo público.  Hace casi un año mi gran amiga Sofía me introdujo en un mundo nuevo y desconocido. Me prestó el primer volumen de la saga de Stephenie Meyer, Twilight (o Crepúsculo en español) y en solo un par de días leí los 4 libros que componen la historia completa. Para los que no saben de los que hablo se trata de una historia de amor entre un vampiro “vegetariano” (un vampiro que no toma la sangre humana sino que solo de animales) y una adolescente. No se preocupen no los voy a aburrir contándoles la historia pero solo les diré que me enganche profundamente no sólo con la novela sino que también con la película (que por estos días llega la segunda entrega al cine y para lo cual estoy tratando de convencer a alguien que me acompañe a verla). No tengo muchas amigas que se hayan entusiasmado con esta historia de amor y el otro día leyendo un artículo del Washington Post me di cuenta que muchas personas se encuentran en mi situación, ya habiendo pasado al folio de los 30 y totalmente embobadas con una historia de adolescentes.

Bueno, pero no se asusten, este blog sigue siendo primariamente de política, y no pretendo convertirlo en otra cosa. Se preguntarán ¿Cual es la relación con las elecciones que están a la vuelta de la esquina? El otro día estaba en la casa de unos amigos, donde la variedad y las preferencias políticas abundaban y uno de ellos dijo algo que me sorprendió y que nunca antes me había detenido a pensar. Dijo: “Hay mucha gente a la que le da vergüenza decir que vota por la derecha”. La discusión se detuvo un poco en la pregunta pero luego cambiamos de tema…sin embargo mi cabeza se quedo pegada y seguí reflexionando sobre dicha idea.

¿Cuál podría ser la razón de esta vergüenza? En parte imagino que mucho tiene que ver con la usada y gastada estrategia de hacernos sentir culpables a todos por errores que se cometieron en el pasado y que en nada ayuda para poder avanzar y lograr una profunda y duradera reconciliación. O quizás es por la molestia que genera a veces ver a dirigentes de la derecha negarse a abrir los ojos a realidades como la homosexualidad y las uniones de hecho. Pero nada de esto es suficiente para avergonzarnos. Lo he pensado mucho y creo que el pasado ya no podemos cambiarlo, solo tratar de entenderlo y asumir responsabilidades por ambos lados. ¿Pero que podemos hacer con respecto al futuro? Si damos un paso a adelante y asumimos que compartimos los principios básicos y fundamentales de la Coalición por el Cambio, podemos ser parte de este nuevo proyecto y unir voces para abrir puentes y reconocer los matices y colores de nuestra sociedad actual.

¿Y la conclusión de todo esto cuál es? Que así como a mí ya no me avergüenza declarar públicamente algo tan superficial e inocuo como mi afición por Twilight a nadie debería avergonzarle decir que cree y que votará por la derecha y específicamente por Sebastián Piñera. Que a nadie le avergüence tomar posturas valientes como la de Fernando Flores quien dijo: “Esta decisión involucra el dolor que genera la separación, sé que voy a tener la incomprensión de mucha gente de la cual he sido amigo… algunos de ellos me entenderán y otros no. Sin embargo, no estoy dispuesto al chantaje moral”. Que a nadie le avergüence reconocer con orgullo que: “Postulamos no sólo un cambio de Gobierno, sino también algo más trascendente: Una nueva forma de gobernar, que restablezca en plenitud la cultura del trabajo bien hecho y honesto y actúe con un sentido de cercanía con la gente y urgencia con el tiempo; un modelo de Gobierno que integre a los mejores, en que prevalezca la excelencia en la gestión y se distinga por la primacía del bien de Chile sobre los intereses particulares. Impulsamos un renacimiento que potencie la libertad, la solidaridad y el espíritu emprendedor de las personas, en todos los ámbitos de la vida humana. Aspiramos a llegar al 2018 -año del verdadero Bicentenario- como un país libre, desarrollado, justo y sin pobreza, capaz de ofrecer oportunidades y garantizar seguridades para todos y promover los valores propios del alma nacional, en un adecuado equilibrio entre el Estado, el mercado y la sociedad civil.” Que a nadie le avergüence alzar la voz e invitar a trabajar juntos por un cambio real y profundo de nuestro país.





Más allá de izquierdas o derechas

22 11 2009


Por Cristobal

El diario La Tercera de hoy en su cuerpo de reportajes, página 16, publica hoy una entrevista a Melvin Hinich, profesor de la Universidad de Texas, doctor en estadísticas quien es el creador de la “teoría espacial del voto”. Bien resumido, la teoría plantea que la gente vota en más de una dimensión. La primera de ellas es la definición del votante con un sector determinado del espectro izquierda-centro-derecha. La segunda dimensión esta definida por ideas que impulsan al votante a elegir a uno u otro candidato. En ocasiones, una persona que se autodefine como de derecha puede votar por un candidato percibido como de izquierda y vice-versa, lo que ocurrirá dependiendo de la fuerza que tenga en el debate nacional (y específicamente para un elector) temas como la delincuencia, la cesantía o el cambio.

En la entrevista, Hinich sostiene que la primera vez que la teoría espacial del voto se pudo apreciar en Chile fue en la elección de 1999, donde Lavín logró imponer la idea de la necesidad del cambio por la profunda corrupción del gobierno. Astutamente, Lagos optó por empujar el debate hacia la primera dimensión del voto, definiendo la elección como una batalla de derechas versus izquierdas.

En la actual elección, la teoría espacial del voto recobra fuerza y logra explicar lo que las encuestas han venido mostrando como la tendencia. En el último tiempo los votantes han comenzado a alejarse de las etiquetas izquierda-centro-derecha por encontrarlas vestigios del siglo pasado, poco modernas y que difícilmente los explican en la complejidad de sus juicios e ideas.

La candidatura de Marco Enríquez-Ominami se explica entonces por que es la que encarna esta nueva forma de pensar y de votar. La misma encuesta CEP de Octubre pasado indica que casi el 30% de los votos “marquistas” votarían por Piñera en segunda vuelta en el caso que el empresario enfrentara a Eduardo Frei. La irrupción de Marco no hace más que verificar una realidad. Hoy los chilenos no votamos impulsados por esa división, a ratos odiosa, entre izquierdas y derechas. Muchos de los votantes prefieren definirse como personas de centro (nunca he tenido muy claro que significa eso) ajenos a la dicotomía histórica.

Por eso resulta casi un imposible para muchos, entender cómo Marco logra seguir en carrera y ser competitivo a pesar de los constantes ataques a su candidatura respecto de la falta de equipos y poca preparación. Los expertos electorales han olvidado que el carisma y la mirada de futuro que a impuesto Marco en el debate nacional es lo que le ha granjeado la mayoría de sus votos. El hecho de mostrarse ajeno a las odiosidades típicas de los políticos de siempre (de antes) ha llevado a Marco a recibir en su candidatura a asesores y adherentes de derecha y de izquierda, quienes conviven en un arcoiris que recuerda mucho más a la Concertación del ’88 que a la desgasta y grisácea Concertación modelo 2009, concertada solo para “derrotar a la derecha”, lo que para Piñera es una tarea poco noble (confieso que para mi también).

Marco entendió, muy temprano en esta carrera, que la gente no quiere esperar más. Las promesas incumplidas y el paso cancino de las reformas de los gobiernos concertacionistas será una carga demasiada pesada para Frei y sus secuaces que no le permitirán llegar a la segunda vuelta.

Lo ocurrido esta semana con la inclusión en la franja de Piñera de una pareja homosexual nos indica que el candidato de la Coalición por el Cambio entendió también que debe derribar las barreras que impiden a la derecha tradicional chilena ser mayoría. Una mayor apertura al diálogo, especialmente en temas de fuerte carga valórica, sólo puede hacerle bien al país. Pero Piñera llega segundo. Marco fue la primera candidatura que puso el tema en el debate y que se abrió a la inclusión de los mejores, sin importar su orientación sexual. De todas formas, vaya el reconocimiento para el candidato de la Isa al doblarle la mano a los Coloma, Kast y Larraín que no cesarán en su intento por continuar excluyendo a las minorías de nuestra sociedad.

La necesidad de cambio es evidente, pero qué tipo de cambio queremos es el fondo del asunto. Yo quiero un cambio que nos lleve hacia un país más inclusivo y tolerante, más respetuoso de la diversidad de su gente, con menos discriminación, mirando hacia el futuro sin olvidar su pasado. No veo en Piñera y quienes lo rodean ese espíritu, esa receptividad con los problemas de los demás. Percibo en él ciertas actitudes poco sensibles y que intenta desesperadamente por ocultar. La mejor muestra de ello es el episodio vivido esta semana en el aeropuerto de Santiago donde no aceptó hacer la misma fila que cientos de usuarios hicieron (entre ellos MEO) para abordar un avión. No es que critique este episodio en particular, si no que lo sucedido nos sirve para entender al candidato y su forma de ver la vida (recuerdan su episodio en Puerto Montt?).

Marco, como dice su franja, es de verdad, sensible a las dificultades y sueños de la gente. Es el único candidato capaz de capitalizar su discurso renovador por que no tiene deudas por saldar ni con Coloma ni con Escalona (verso!) y sabemos muy bien que esos acreedores no perdonan. Marco representa lo que busca Chile, un país más tolerante y respetuoso por la gente, donde los gestos y los símbolos si son importantes. Lo que hace una candidato es tan importante como lo que dice y les tocará a los electores decidir quien es el más apto para guiar a Chile hacia un país más justo, solidario, inclusivo y participativo. Esta es la segunda dimensión del voto que me impulsa a marcar por MEO el 13 de diciembre. Lo invito a usted a dejar atrás esa dualidad del pasado y poner los intereses del país por delante, más allá de izquierdas o derechas.





Juanita/Isa

16 11 2009

por Isa

ladron devuelve dinero¿Recuerdan cuando hace varios años atrás el entonces presidente Ricardo Lagos  incorporó a la política nacional a la señora Juanita? Lo hizo para ejemplificar ciertas reformas y políticas estatales que se hacían más cercanas a la gente a través de la personificación en un ser de carne y hueso. Yo hoy vengo a ofrecer mi ejemplo a los candidatos para ser la nueva señora Juanita…Aquí les cuento por que.

En marzo del año 99 estaba estudiando derecho en la Católica. Como la mayoría de los estudiantes me iba y regresaba a mi casa en transporte público, lo cual en mi caso era el metro. Caminaba un par de cuadras hasta llegar a mi casa por el parque que está enclavado en Av. Américo Vespucio a la altura de la Escuela Militar. Un día luego de las clases y como a las 3 de la tarde caminaba a mi casa cuando me asaltaron. Se me acercó un tipo fingiendo estar perdido y pidiéndome direcciones para tomar una micro, tras lo cual sacó un cuchillo y lo apretó contra mis costillas. No fue un lanzazo ni un asalto rápido, tuve que aguantar casi media hora con un tipo que no sólo se llevó un poco de mi plata, mi reloj, unos aros y mi anillo de graduación que mis papás me habían regalado, sino que lo más importante, se llevó para siempre mi tranquilidad para caminar sola por la calle. En todo caso, lo más complicado fue cuando me hizo cruzar al parque, sentarnos en una banca y me dijo que íbamos a bajar a los estacionamientos de la Escuela Militar; fue en ese momento cuando de verdad tuve miedo. Finalmente no pasó nada porque una persona se sentó cerca nuestro a comer su almuerzo, nos empezó a mirar con preocupación y el asaltante se puso nervioso y se fue….Me fui llorando a mi casa y aún hoy a 10 años de esta experiencia me da un revoltijo de estómago cada vez que paso por el lugar.

Es por esta experiencia que las propuestas en materia de seguridad ciudadana y delincuencia me son especialmente sensibles. Y al parecer no soy la única pues de acuerdo a la última encuesta CEP el 54% de los chilenos cree que el gobierno debería dedicarle un mayor esfuerzo a combatir la delincuencia. Siempre que se habla de la puerta giratoria me imagino saliendo una y otra vez al asaltante que me encontré hace años en Vespucio. Me molesta profundamente que Jorge Arrate niegue la existencia de este problema que afecta a nuestra sociedad, y más aún, me enfada escuchar a Eduardo Frei hablando del tema sin hacerse cargo de las ineficientes políticas que han implementado los gobiernos de la Concertación (incluyendo un gobierno que dirigió personalmente él). Y Marco Enríquez-Ominami y su postura a medio camino entre la Concertación y la Coalición, no me da ninguna confianza, lo cual reafirmé aún más luego de buscar infructuosamente en su página web un capítulo especial dedicado a la delincuencia (solo encontré un par de párrafos en documentos generales).

Es por esto que me gustan las propuestas de Sebastián Piñera en esta materia. El candado a la puerta giratoria no parece una eterna promesa, la creación de 10.000 nuevos carabineros es una medida real y eficaz con miras a reducir la delincuencia. Además, el combate frontal al narcotráfico va como propuesta base de la seguridad ciudadana, y se hace cargo de esta forma del hecho que las drogas se han convertido en muchos casos en la causa de muchos otros delitos. Pero estas propuestas son insuficientes sin la rehabilitación y reinserción, y por ello la concesión de cárceles para que estas sean mas dignas y el programa “Vida Nueva” (creación de centros especializados para niños y jóvenes) parecen un pilar fundamental de las reformas.

A menos de 1 mes de las elecciones, quisiera que nos diéramos el tiempo de leer los programas de los candidatos y sus equipos; que fuéramos más proactivos y nos convirtiéramos todos en la señora Juanita, sintiéndonos identificados en cada una de las propuestas para poder por fin votar informados y no encandilados por los escasos cinco minutos de la franja electoral.





Las convicciones del D.T.

15 11 2009

lula

Por Cristobal

El pasado viernes comenzaron las franjas presidenciales y parlamentarias que intentan convencer a los esquivos indecisos para que elijan a su candidato. Como dije en un posteo anterior, si bien las franjas no hacen ganar elecciones, si ayudan a captar algunos votos, pero su mayor aporte es poner en la discusión al candidato que mejor aprovecha sus 5 minutos en televisión. Además, hay algo positivo en las franjas, democratizan el acceso a la publicidad televisiva que en condiciones reales sería casi inaccesible para las candidaturas que manejan menos recursos.

Que es lo interesante a la hora de evaluar una franja? En mi opinión, permite contrastar lo que dice el candidato con lo que dicen quienes lo rodean, además de la obvia comparación entre lo que dice el mismo candidato y lo que finalmente comunica en su franja.

La semana pasada, Isa expuso que la gran fortaleza de Piñera (y la mayor debilidad de Marco Enríquez-Ominami) era su equipo, la importancia de que cada jugador desarrolle el papel que se le encomienda y la idea de que en conjunto se lograría el triunfo. Esta es una analogía acertada pero que tiene otras aristas que, al parecer, quedaron en el tintero.

Piñera tiene buenos equipos y los ha organizado de manera correcta. La iniciativa que comenzó hace unos dos años (casi el mismo tiempo que el candidato lleva en campaña), los grupos Tantauco, son una idea innovadora y productiva. La franja del candidato se encarga de elevar a la categoría de gurúes de las políticas públicas a los 1.200 profesionales (eso es mucha o poca gente?) que ahora recien venimos a saber que ya pensaron como arreglar todas las embarradas de la Concertación de los últimos 20 años.

Lo que olvidan quienes apoyan a Piñera, y especialmente los gurúes Tantauquenses, es que ellos han cogobernado con la centro-izquierda concertacionista desde el regreso a la democracia y que son tan culpables (y gestores) como la DC o el PS de la lentitud con que Chile ha avanzado en los últimos años (OK, concedo el punto, es innegable que Chile ha avanzado; es más, Chile cambió pero el problema es que ni Frei ni Piñera se han dado cuenta aún). Hoy la derecha preside el Senado y la Cámara, negocia la repartija de integrantes del Tribunal Constitucional (incluso su presidente es un ex-funcionario del Gobierno Militar) y se reparte el poder con quienes hoy llaman sus adversarios (que han sido sus socios durante buena parte de las últimas dos décadas). Siguiendo la analogía, que le pasa a sus lealtades futboleras cuando descubre que los partidos están arreglados? Que le ocurre a usted, como hincha, cuando se entera que los equipos se ponen de acuerdo para empatar y repartirse campeonatos año tras año? No se aburre y deja de ir al estadio? Cambia de canal y se desinteresa por el torneo? Podría apostarle que su interés por participar se acaba abruptamente y se desilusiona no sólo de su equipo si no que del fútbol en general.

Ambas franjas, las de Frei y de Piñera aseguran que son antagonistas, pero sus equipos comparten incestuosas relaciones que terminan por cerrar la puerta a nuevos actores de la política. MEO es prueba (y en cierto modo producto) de ello. Entonces cabe preguntarse, estos son los equipos donde le gustaría jugar a usted? O peor aún, es posible que haya lugar para que usted pueda jugar en estos equipos? Cuando un equipo, minutos antes de entrar a la cancha, en la intimidad del camarín, recibe las instrucciones de su Director Técnico, todos los jugadores se muestran concentrados en sus palabras. El éxito podrá alcanzarse si se siguen esas instrucciones. Pero qué ocurre cuando unos cuantos jugadores se amotinan en contra del D.T. y desconocen sus instrucciones? Así parece que ocurre en el equipo de Piñera. El candidato se muestra partidario de posturas más liberales, especialmente hacia los homosexuales y sus derechos, pero sus jugadores claves salen a desautorizarlo incluso en público, pidiéndole explicaciones por la prensa (no en el camarín) y llamándolo a terreno… al D.T.!!! El Técnico parece que quiere un juego ofensivo pero los jugadores al entrar a la cancha prefieren conservar el empate, no arriesgar el resultado y mantener el status-quo, aún contra el clamor de la hinchada por un juego más ágil y vertiginoso.

Si usted no es hincha de ese tipo de equipos, le cuento que hay uno que se convirtió en la revelación del torneo y que busca a los mejores jugadores. Eso es lo que ofrece MEO. Juego limpio, transparente, inclusivo y con competencia. Nadie tiene el puesto asegurado. Aquí jugarán los mejores, los del Colo y los de la U. La campaña de MEO necesita urgente machacar durante los últimos días que quedan antes de la elección éstos valores de su candidatura, el rol de la meritocracia en su programa de gobierno es clave para seguir atrayendo jugadores a esta selección. Con un D.T. audaz, que quiere jugársela por Chile, que quiere pisar el acelerador y ponernos nuevamente en la senda del desarrollo, seguro que la convocatoria será un tremendo éxito.

Como afirma el candidato en el libro “El Díscolo”, los chilenos somos inteligentes, no queremos matar la gallina de los huevos de oro, queremos que ponga más huevos, más rápido, porque las necesidades son muchas y muy urgentes. Lo más importante entonces no es solamente con qué nombres específicos se gobernará, si no cómo se gobernará. Marco es el único candidato fiel a su electorado, sin dobleces ni cuentas por saldar. Es el único que se ha mostrado firme y transparente en sus convicciones, sin ser preso de sus asesores. En resumen, con una idea de juego ofensiva, de fútbol moderno, clarita.

Es dable entonces plantearse la duda respecto de quien gobernará realmente en un eventual gobierno de la Coalición por el Cambio. Piñera y su ala más liberal? (que no sabemos quien la compone además de Allamand, Chadwick y quizás Schaulson). O los personajes conservadores (Kast, Coloma, Larraín), dueños históricos de la derecha más extrema y que hoy presiden los partidos?

Lo invito entonces a seguir la franja y ver que ocurrirá a la hora de los quiubos. Veremos si se impone el criterio del D.T. o los jugadores terminan por hacerle la cama, farreándose la copa y decepcionando a la hinchada.





El Equipo

8 11 2009

Manos DibujoPor Isa

Desde hace tiempo Cristóbal tiene como cruzada personal que aprenda futbol….no a jugar futbol, sino que futbol como ciencia y pasión. Con paciencia de maestro me ha explicado mil veces lo que es un libero, una rabona, la bicicleta, un tiro libre, lo que significa abrirse por las banda, driblar, un hat-trick, la ley de la ventaja, tirarse a la piscina,  a diferenciar siglas la CAF, la CONCACAF, la CONMEBOL, la FIFA, la UEFA y lógicamente a cantar con la entonación adecuada el famoso coro de ♪ ♫ The Chaaaampions ♪ ♫.

Admito que me gusta el futbol y la energía que irradia, el hecho que cada uno cumple una función determinada y que si uno falla todos fallan, la sensación que son un grupo de personas que buscan un objetivo común: hacer goles y ganar…

La palabra equipo, de acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, significa: “grupo de personas organizado para una investigación o servicio determinado”. Tal y como lo vemos siempre en una elección, cada uno de los candidatos tiene sus equipos y en ellos descansa gran parte del trabajo y de las propuestas con los que nos quieren encantar y convencer para ganar nuestros votos.  Es por esto que pensar que votar por presidente es votar por una persona es un error…se vota por un equipo de personas que como una maquina bien aceitada debe funcionar de manera eficiente y ser capaz de reaccionar a posibles fallas e imprevistos, de manera tal que no se vea afectado su normal funcionamiento. Si uno de los engranajes no esta en sintonía con los demás de nada sirven las poesías y las buena intenciones.

Con esto en mente leía una nota que apareció en El Mercurio este fin de semana, la cual analizaba las pugnas internas del equipo de Marco Enríquez-Ominami en relación con la posibilidad de respaldar a Eduardo Frei después del 13 de diciembre y para efectos de una segunda vuelta.  Sin perjuicio, del hecho que soy una convencida que las diferencias y divergencias nos enriquecen (como el inspirador motto del Gran Sello de EE.UU reza E pluribus unum- De muchos uno) me parece que las diferencias de las que da cuenta el articulo son de aquellas que no aportan sino que degradan el fin perseguido.

Por una parte se encuentra lo que se ha denominado la “coordinación socialista por Enríquez-Ominami”, la cual está formada por el Edison Ortiz , Osvaldo Torres , y los miembros del comité estratégico Roberto Avila, Hernán Coloma, Marcos Cárdenas, Cecilia Suárez y el Lincoyán Zepeda. Todos estos ilustres miembros del Partido Socialista luchan por conseguir que Marco Enríquez-Ominami le entregue su apoyo a Eduardo Frei para efectos de la segunda vuelta, y lógicamente asegurar algún puesto en alguna repartición publica que les permita reciclarse nuevamente al interior de la Concertación.

Por otra parte estaría Max Marambio quien seria (¿?) partidario de dejar en libertad a los votantes y por lo tanto elegir libremente entre el candidato del oficialismo o Sebastián Piñera.

De acuerdo a esto, cuesta ver con claridad hacia donde se dirige Marco Enríquez- Ominami y la gente que lo sigue. ¿Podrá el candidato darle la mano a Eduardo Frei el 14 de diciembre y pedir a quienes votaron por él entregar su apoyo al candidato de la Concertación pese a que la pasada semana se refería a él en forma peyorativa y con desdén como “el candidato del pasado”?

¿Pero que pasaría si gana la facción de Marambio? ¿Hacia donde se dirigen? Parece ser que ni ellos lo tienen tan claro. Un nuevo partido, un think tank, un movimiento ciudadano…¿cual de los eufemismos se utilizará para bautizar esto que esta muy lejos de ser un equipo?

Al ver al grupo detrás de Marco Enríquez- Ominami no veo la energía que siento al ver un partido de futbol, no veo el espíritu de ganar y entregar lo mejor de ellos a una hinchada sedienta de gol. En lo personal, me da la sensación que delanteros, medio campistas, defensas y arquero corren sin dirección ni sentido, y lo peor, sin un capitán que los diriga hacia donde tienen que meter el gol para ganar.





El Chile que quiero yo

8 11 2009

gentePor Cristobal

Sorprendido por lo certero de la analogía del posteo de Isa he pensado durante toda la semana sobre que escribir. Acuso además el recibo (o mejor dicho el golpe) de los comentarios que nuestros amigos-lectores han dejado en el blog.

En primer lugar quiero aclararles algo que matará las ilusiones de muchos: no hay un candidato perfecto. Bueno, si lo hay, uno mismo. No es posible coincidir en un cien por ciento con todo lo que dice o hace tu candidato. Tomárselo de otra forma, como si votar por alguien fuera como hinchar por un equipo de futbol es, a lo menos, hipócrita. Es cierto, no me gustan algunos personajes que rodean a MEO, pero tampoco creo que la Isa está feliz de la vida con algunos personajes que acompañan (de cerca) a Piñera. Pero, ¡así es la vida real! Confieso que hay algunos amigos de mi propio hermano que no son de mi agrado.

Cuando elijes a tu candidato, no puedes quedarte solo en el papel y el ofertón. Lo que su figura encarna y representa es de suma importancia. Los símbolos, el mensaje y los gestos son también esenciales a la hora de creerle a alguien y votar por el. Pregonar con el cambio cuando lo que significa para Chile que ciertos personajes de la derecha más rancia intenten imponer sus ideas conservadoras a todos; u ofrecer renovación y más participación cuando cada dia es más patente que quienes han sido dueños de la pelota los últimos 20 años no tienen intención alguna de invitar a otros a jugar, es cegarse a la necesidad de que quienes gobiernen se den cuenta de una buena vez que el país ya no se traga más mentiras.

Respecto a MEO, se le acusa de que no tiene con quien gobernar. El tema lo aborda el candidato en “El Díscolo”. Es evidente que Marco es más cercano al mundo Concertacionista que a la derecha extrema de Kast y Larrain. Es evidente que necesitará los votos del candidato de la DC si quiere salir Presidente. Pero MEO es sincero y no esconde que necesita ese apoyo. Pero no a cualquier precio. Lo que algunos no parecen entender es que esta cosa pareciera que va en serio. Lo ha dicho el propio candidato, no hay nada que negociar con esos jefes de partido que hoy están hundiendo a la Concertación.  Lo que no permitiría el electorado menos fundamentalista de MEO (o sea, yo y un par de pelagatos más), es una foto del candidato con Escalona, Latorre, Auth, Gómez y Frei el 14 de Diciembre, recibiendo el apoyo de los personajes del pasado. No hay lugar entonces a “acuerdos” entre cuatro paredes, secretismo y negociaciones truchas con los de siempre. Lo que hay es una invitación a unirse a los que quieran compartir una visión de país donde se gobierne con los mejores sin importar si son de la DC o de RN o incluso – Oh! Dios mío! – con aquellos que no tienen militancia o simpatía partidista definida (un pecado casi mortal para los operadores políticos que hoy plagan ministerios y servicios públicos y que están próximos a perder la pega).

Pero, ¿que tiene MEO que no tiene Piñera o Frei? A mi juicio, credibilidad. No hay nada que hacerle, simplemente no le creo a los demás candidatos. Son falsos y no pueden dejar de parecer presos de los intereses corporativos uno, o de la sed de poder, el otro.  Son poco claros y transparentes, son tiesos y sin carisma (algo que Tironi olvidó que hace ganar varios votos, aunque a algunos les parezca baladí). Si usted puede cerrar los ojos y votar por quien cree mejor basado únicamente en criterios como los “equipos” o “es el verdadero cambio” sin creerle a la persona del candidato, bien por usted. Yo, en cambio, no puedo votar por alguien a quien no le creo, como a Frei y su gesto “ganador” (confieso que me pasa algo similar con Piñera pero en menor medida, sobre todo después de ver el adelanto de su franja que me pareció de un gran acierto porque deja como chaleco de mono a los creadores de la franja de Frei después de lo penca de sus adelantos… y no me digan que las franjas no ayudan a ganar votos!). Los invito a ser un poco más críticos, a ser sinceros con ustedes mismos y a votar no solo por lo que hará o no su candidato, si no por alguien a quien verdaderamente le crean.

Es cierto, hay varias cosas que no comparto con MEO (creo que sus planes en temas energéticos son anticuados y no comulgo con el pasado de ciertos personajes que lo pasean en helicóptero) pero le creo. Le creo que su gobierno estará basado en el mérito y no el amiguismo o el pituto, le creo cuando habla de valorar el esfuerzo por sobre el color político, le creo sus ganas de trabajar por el que tiene menos apelando a la solidaridad del que tiene más.

Es una lata, lo se, pero sería bueno pegarle una leída a varios documentos donde aparece el programa de Marco (en su pagina web), el que se sustenta en tres pilares básicos (modernización del sistema político, reforma educacional y reforma tributaria). Estoy de acuerdo, muchas ideas son similares a las de Frei o de Piñera pero otras son totalmente distintas (fortalecimiento del Congreso, elección de Intendentes o la misma reforma tributaria, entre otras) pero la gran diferencia es que le creo. Le creo porque confío en que no será preso de los interés de Escalona, Auth y los mismos de siempre, porque si pasa a segunda vuelta va a jubilar a varios de los que hoy impiden que aquellos que tienen las ganas no estén trabajando hoy por Chile (lo dijo Lagos, no yo), le creo porque confío que Chile va a empezar a respetar a sus minorías (sexuales, indígenas u otras). ¿No les parece que es hora de darle una oportunidad a los que no la han tenido? Si es con gente cercana a la Concertación, bienvenido, pero no por ser de derecha se le cerrarían las puertas a alguien que quiere trabajar por Chile. En suma, MEO propone el fin de los cuoteos.

Asumir que Chile se convertirá en una nueva Cuba o Venezuela si gana MEO es naïf y una analogía digna de campaña del terror de otras épocas (unos 30 años atrás ¿les suena?). No creo que si gana Piñera habrán más paros que los de ahora (la marca es difícil de superar) o que si gana Frei, Chile será mucho más corrupto que hoy. Por eso, voy a votar por el que representa el futuro y por quien encarna un Chile más participativo, inclusivo y transparente; que no gobierne con los “los de allá” o “los de acá”  si no que con “los de allá” y “los de acá”, ese es el Chile que quiero yo. ¿Cual es el Chile que quiere usted?





Mi Mac

1 11 2009

por Isadesign_screen_20091020

Cada día conozco un poco más a Cristóbal…es una tarea diaria llena de sorpresas y encantos. Una de las obsesiones que tiene son todo tipo de adelantos y novedades tecnológicas. Tuvo Ipod cuando nadie en Chile lo tenia, tuvo un Iphone a pocas semanas de su lanzamiento en EE.UU., y cuando hace unas semanas Apple anunció el lanzamiento del nuevo MacBook  – la nueva versión del MacBook blanco que yo tengo- simplemente enloqueció. Sólo para entregarles mas antecedentes quiero señalar que mi Mac está nuevísimo, lindo con una carcasa rosada que le compre y yo estoy feliz con él, pero Cristóbal –en un acto de amor debo reconocer- me llamó acelerado y me dijo: “Vende tu Mac aquí en Chile y con la misma plata te compras el nuevo en USA”; ante lo cual le respondí “Pero Amor, mi Mac está nuevo, para que lo voy a cambiar” y luego se produjo un silencio al otro lado de la línea. Debo reconocer que las razones de mi negativa también tienen un lado práctico pues me da flojera sacar toda mi información de mi Mac y traspasarla a uno nuevo y me complica molestar a algún conocido para que me traiga el “cachito” desde EE.UU. Pero luego de esta experiencia me quedé pensando y reflexionando y por fin creo que entendí porque quiere votar por MEO.

A Cristóbal le encanta lo nuevo, lo distinto, lo diferente, lo que nadie tiene, y MEO representa eso para mucha gente, una aparente renovación de una plataforma política que muchas personas creen gastada y anquilosada.

El gran problema de esto, es que a diferencia del nuevo MacBook MEO no es una novedad. ¿Por qué? Aquí mis razones…

El nuevo MacBook tiene una nueva carcasa Unibody -es más delgado y liviano-, una nueva pantalla de colores vivos y brillantes, un nuevo trackpad Multi-Touch y acceso más sencillo a conexiones y puertos. MEO como el MacBook es una nueva carcasa, pero hasta ahí llega la renovación, pues sus colores podrán parecer brillantes pero son los mismo colores desteñidos del arcoiris, su trackpad sigue siendo la misma herramienta de los políticos que han gobernado por años este país acostumbrando nuestros oídos y mentes a escándalos como las casas Copeva, el Transantiago, Correos de Chile, Ferrocarriles, Chiledeportes,  Inverlink, MOP-Gate, MOP-Ciade y MOP-Gescam, MOP-Gesys, entre muchas otras. Además, su acceso a otras latitudes nos lleva a puertos con olor a naftalina como su relación con Chávez, Correa y Castro.

Pero quizás lo más importante es que el nuevo MacBook está igual de bien diseñado por dentro como por fuera. No podemos predicar lo mismo de MEO. Tal como se señalaba en un articulo de hace algún tiempo en El Mostrador, las propuestas de MEO carecen de una sólida base, y de fundamento. Al escucharlo  es imposible identificar que es lo que lo motiva realmente, y que es lo que motiva a quienes los están siguiendo (e.g. Max Marambio y Andrés Pascal Allende). Parece que su imagen y la propaganda esta bien diseñada –usando y abusando de la figura mediática de su mujer- pero su real credo político no esta claro.

Como última reflexión sólo quiero decir que elegir un presidente no es una cosa baladí, es un acto de fe, es confiar en alguien, en sus ideas y en su equipo, es creer que el o ella llevará a nuestro país a una nueva etapa. Es levantarse en las mañanas y sentir que cada uno de nosotros desde cada uno de nuestros trabajos –por pequeños que puedan parecer- estamos haciendo crecer a nuestro país.

Cristóbal no me pudo convencer de cambiar mi querido Mac, hasta hoy tampoco me ha convencido de cambiar mi voto…sólo espero que dentro de las próximas semanas las ideas se hagan más claras y seamos capaces de ver todas las candidaturas en su más real y transparente versión.








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